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Niebla-Humo. Nubes de Humo o de Polvo.
Cuando la niebla se mezcla con el humo que desprenden las fábricas
o los materiales en combustión existentes en lugares próximos a la calzada, los efectos negativos
de la niebla se multiplican y la conducción se hace sumamente peligrosa, cuando no imposible, ya
que la visibilidad puede llegar a ser prácticamente nula.
El comportamiento a tener en cuenta por el conductor será:
- Lo antes expuesto sobre la conducta a seguir por los conductores en caso de niebla, es
válido también para los supuestos de niebla-humo.
- En los casos de nubes de humo o de polvo se utilizará, al menos, la luz de corto alcance o
de cruce, las luces delanteras de niebla o ambas. También se puede utilizar la de largo
alcance o de carretera.
- En los casos de nubes densas o de polvo o humo, también se podrá utilizar la luz posterior
de niebla, si el vehículo la lleva.
- Hay que advertir al conductor sobre la existencia de lugares propensos a la formación
de bancos de niebla o formación de nubes de polvo. Cuando así sucede, el conductor es advertido
de ello mediante la señal P-33.
- La peligrosidad de la detención o parada en la calzada en situaciones de este tipo. La falta
de visibilidad puede provocar accidentes. Si es inevitable parar en un banco de niebla, hay que
hacerlo totalmente fuera de la calzada, adoptando todas las medidas de seguridad (señalización, etc.)
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