CONSEJOS
STOP A LOS ACCIDENTES.
LAS DISTRACCIONES.
TALLER DE EDUCACIÓN VIAL.


[IR A LOS TESTS.]


[Recomienda Autoescuelas.]


[El Rincón de los Futuros Profesores de Formación Vial.]


[Conducción en Condiciones Especiales.]


[Conducción en Condiciones Ambientales Adversas.]


[Guía Didáctica]


[Técnicas de Estudios]


[Tramitación Administrativa]


[Criterios Pruebas Teóricas]


[Página Vídeos de Tráfico.]


[Test tipo multirespuesta.]


[Página consultar examen DGT.]


[Página Guía de los Peatones.]


[Ocio y Vacaciones.]


[Alcohol y Conducción.]


[Educación Vial.]


[Enlaces de Interés.]


Resolución óptima 1024x768


IR A VOTAR POR TESTVIAL.


CONTACTAR CON TESTVIAL


 

Rotura de la dirección.

Es ésta una de las situaciones más graves en las que puede encontrarse un conductor, que deja de disponer de cualquier medio para trazar la trayectoria deseada.

Es una circunstancia que raramente se presenta, pero que, de ocurrir, normalmente no lo hace en una autopista, tramo recto sin baches, etc., sino que, por el contrario, aparecerá tras un fuerte golpe con un obstáculo, por haberla sometido a una gran tensión (dirección ya deteriorada), etc..

De cualquier forma, si no es posible actuar sobre ella, hay que considerar cuáles son las medidas que pueden adoptarse según las circunstancias, partiendo de la base de que, al ser reversibles la mayor parte de las direcciones, producida su rotura, el vehículo tenderá a seguir una trayectoria recta, con las posibles desviaciones debidas a otras razones (defectos de adherencia, viento lateral, etc.).

La actuación a seguir depende de la tendencia del vehículo:

  • Si tiende a mantenerse en la vía hacia una cuneta suave o con espacio posterior, la solución es relativamente sencilla: permitir la trayectoria frenando suave y progresivamente para no desviar aquélla.
  • Si, por el contrario, el vehículo se dirige a un árbol, pretil, puente, desnivel importante o el carril correspondiente al sentido contrario, por el que están circulando otros vehículos, sin que se disponga de espacio para realizar una detención rápida con el freno de servicio, es posible intentar desviarle utilizando el freno de mano bruscamente para conseguir una trayectoria diferente, desembragando el motor e intentando ayudarse con el cuerpo para que el derrape se produzca precisamente hacia el lado elegido. Un trompo o derrape puede ser útil en determinadas circunstancias, pero contraproducente en otras, por lo que sólo debe utilizarse cuando las condiciones iniciales son de extrema peligrosidad. Si el vehículo sólo gira sobre sí mismo, perderá velocidad, pero la fuerza de la inercia le impulsará a mantener una trayectoria análoga. La utilización rápida del acelerador con una marcha corta, como puede ser la segunda velocidad, podría permitir también modificar la trayectoria a seguir.

  • Campaña de prevención de accidentes de tráfico. Al Volante.

    [IR A YouTube.COM.]


    Google

    [IR A LA PÁGINA PRINCIPAL.]

AVISO LEGAL.
Zaragoza (ESPAÑA) Copyright 2001. Todos los derechos reservados.