Realizar las deceleraciones o bajar las pendientes o puertos en punto
muerto con el motor a ralentí.
Jamás debe hacerse esto porque puede comprometer la estabilidad del
vehículo y obligar a un uso excesivo del freno.
Además, a ralentí se consume carburante (en torno a 0,5 - 0,7 litros/hora)
que acumulativamente supone un significativo consumo de carburante.
Este consumo de carburante a ralentí es además inútil, ya que el motor
consume sin aprovechamiento alguno, con lo que se intentará reducir
los tiempos de ralentí del motor en la medida de lo posible.
Bajar las pendientes o puertos con el contacto quitado, por las mismas
razones y por dejar el vehículo sin control, es totalmente ineficaz.
También es una medida de ahorro equivocada hacer “economías” en la
utilización del sistema de alumbrado:
No encendiendo las luces al ocaso.
Apagando las luces antes de la salida del sol.
No utilizando las luces cuando las condiciones meteorológicas o ambientales
desfavorables lo exijan.
De todas formas, conviene saber que el sistema de alumbrado incrementa
el consumo en torno a un 2% y que cuando no sea realmente necesario,
conviene proceder a apagarlo.